Soledad, maldita soledad que siempre me acompaña.
Silencio, maldito silencio que no me deja escuchar las voces a mí alrededor, no me permite hablar y me impide llorar y gritar.
Maldito dúo que siempre me atormenta, y nunca se separa una del otro, ni al revés, y nunca se separan de mí. Si tan solo un momento me abandonaran, me dejaran a solas con mis pensamientos, cuanto mejor con mis semejantes, podría ser feliz, o encontrar alguna forma de ser feliz.
Felicidad, sentimiento o decisión, no lo sé, cuánto daría por saberlo, por sentir su compañía, su abrazo, su paz. No más risas vacías o carcajadas burlonas. Solo felicidad
sábado, 24 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario