viernes, 21 de marzo de 2008

Nosferatu


Es noche de martes, decido ver ésta anciana cinta que cuenta 76 años de edad, lo mejor que puedo me adapto a la situación del cine mudo, sin colores y con los efectos especiales de la época, me ubico frente a mi PC y pongo a correr la película.
La trama más que conocida para un amante de Drácula y aficionado a los vampiros lentamente me envuelve y me sumerge en ella, los detalles de las cámaras, las sombras, la música, los efectos brillan cada vez con mas fuerza, conforme se acerca el final la trama se despega de la novela de Stoker, y Nina sacrifica su vida para detener al monstruo hambriento.
Vuelvo al mundo de colores, saturado de efectos visuales y auditivos, enamorado de esta joya cinematográfica, me atrevo a asegurar que en su momento produjo varias pesadillas y lamento que muchos contemporáneos no serán capaces de disfrutarla porque no les cabe en la cabeza una película muda.

¿Nada que decir?

Hace algunos meses inicié este blog con toda la buena intención de estar posteando tonteras con cierta frecuencia, cosa que hice al principio valiéndome de cosas escritas por otras personas, con una sola excepción, evidentemente llego hasta ahí el asunto. No puede evitar preguntarme ¿Será que no tengo nada que decir o simplemente no tengo mayor interés en invertir mi tiempo en un blog que nadie lee? Hoy, jueves santo por la mañana, renace la buena intención, y también evoluciona, porque aparte de postear con cierta frecuencia me propongo postear únicamente cosas salidas de mi propia cabeza, y lo hago no interesado en quien lo vaya a leer sino simplemente porque me da la gana, así que a escribir tonteras se ha dicho.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Atormentado por la soledad y el silencio

Soledad, maldita soledad que siempre me acompaña.
Silencio, maldito silencio que no me deja escuchar las voces a mí alrededor, no me permite hablar y me impide llorar y gritar.

Maldito dúo que siempre me atormenta, y nunca se separa una del otro, ni al revés, y nunca se separan de mí. Si tan solo un momento me abandonaran, me dejaran a solas con mis pensamientos, cuanto mejor con mis semejantes, podría ser feliz, o encontrar alguna forma de ser feliz.

Felicidad, sentimiento o decisión, no lo sé, cuánto daría por saberlo, por sentir su compañía, su abrazo, su paz. No más risas vacías o carcajadas burlonas. Solo felicidad

domingo, 18 de noviembre de 2007

Crónicas vampiricas

Algunos chispazos tomados de diferentes personajes de esta serie de Anne Rice, en su mayoría Lestat.

Dios no vivía en esa iglesia.

Esto es la infelicidad. Una infelicidad que no acabas de comprender.

¿Por qué debería la Muerte acechar siempre en las sombras?
¿Por qué debería la Muerte aguardar al otro lado de la verja?

El mal tiene forma de hombre.

Ver a los demás envejecer y morir, ver el ascenso y la decadencia de los reinos, perder todo lo que uno entiende y aprecia..., ¿quién puede soportar todo eso? El tiempo te conducirá a una desquiciada desesperación, a una furia sin sentido. ¿No lo entiendes?

Y eso de que la locura es tu enemiga no es cierto, si eres realmente fuerte.

Por primera vez en mi vida inmortal, añoré el silencio de la tumba, la sensación de que todas las cosas estaban fuera de mi control.

Respiramos la luz, respiramos la música, respiramos el momento que pasa a través de nosotros.

Una mirada en un rostro, la música de un violín. Un teatro de París puede estar imbuido de lo espiritual pese a toda su solidez. No existe en él nada que no haya sido moldeado por la fuerza de quienes poseían visiones espirituales de lo que podría ser.

Hay sabiduría en la carne, en el modo en que hace las cosas el cuerpo humano.

Un cantante puede hacer añicos un vaso si logra dar el agudo preciso, pero la manera más fácil de romper ese vaso es, simplemente, dejarlo caer al suelo.

Tal vez este conocimiento te cambie en algo. Supongo que eso es lo que hace siempre, en realidad, cualquier conocimiento...

Muy pocos seres buscan de verdad el conocimiento en este mundo. Mortales o inmortales, son escasos los que hacen preguntas. Al contrario, casi todos intentan extraer de lo desconocido las respuestas a las que ya han dado forma en sus propias mentes; justificaciones, confirmaciones, formas de consuelo sin las cuales serían incapaces de continuar adelante. Preguntar de verdad es abrir la puerta al torbellino. La respuesta puede aniquilar a la vez la pregunta y a quien la hace.

¡Estoy besando en la boca a la diosa! ¿Qué me está pasando? ¡Estoy loco sólo de pensarlo!

¿Por qué razón debería protegerte de la verdad?

¿Qué podemos hacer sino extender las manos para el abrazo que ahora debe contener a la vez el cielo y el infierno: nuestro destino una y otra vez?

Mi amor, el mal de mi maldad. Claudia me rompía el corazón.

Y, si miramos atrás, tal vez sepamos ver el futuro y los medios para cambiarlo. Lo mínimo que podemos hacer es intentar comprenderlo.

Dime lo malo que soy. ¡Me hace sentir tan bueno!

El más humano de todos nosotros, el más perverso.

Con ese simple gesto yo acababa de aumentar la cantidad total de luz en el universo, ¿o no?

Para poder caminar al sol durante un día. Para pensar, respirar y sentir como mortal.

Y Claudia ya no se reía. Porque estaba muerta.

Sólo los muertos saben lo terrible que es estar vivo.

Podría enamorarme de ti. Sé que podría.

¿Existió alguna vez una bestia de aspecto tan aterrador y al mismo tiempo tan dulce y llena de afecto?

Perdí mis ilusiones. Perdí mis mentiras preferidas.

No puedes dejar este mundo tal como lo has encontrado.

Nuestro progreso moral ha llegado a su fin, mientras que nuestro intelecto crece a pasos agigantados.

Creo que ambos son fruto de tu imaginación, que te castigas a ti mismo; es la única forma en que sabes divertirte.

¿Saben lo que pienso sobre el llanto? Pues que algunas personas no saben llorar. Sin embargo, una vez que has aprendido a llorar no existe nada comparable. Compadezco a la gente que no sabe. Es como silbar o cantar.

Eso era poesía, versos burlescos o como quieras llamarlo.

Tienes la virtud de la curiosidad

Aquello nada tenía que ver con la razón, la observación o el entendimiento, con escuchar o tratar de aprender.

Experimentamos la eternidad en nuestra carne; el hombre que yo llevaba dentro sabía que la mujer lo sabía. Experimentamos una sensación que supera todas las sensaciones terrenales, una sensación que se aproxima a lo divino.

Todos se sentirán ofendidos por mi mensaje de amor y lo que éste exige a los seres humanos.

Un hombre puede saber los que es...

La clave no es ganar o perder, es hacer el intento.
Quizá nunca seré lo que debo o quiero ser. ¿Pero
cómo lo sabré si no lo intento?

Claro que asusta, ¿Entonces cuál es la alternativa?
Estancamiento. Una segura y más terrible forma de mo-
rir. No corporalmente, sino espiritualmente.

Un animal sabe lo que es, y lo acepta. Un hombre pue-
de saber los que es. Pero se cuestiona, sueña, lucha,
cambia, crece.

viernes, 16 de noviembre de 2007

PROBLEMAS DEL SUBDESARROLLO

Nicolas Guillén

Monsieur Dupont te llama inculto,
porque ignoras cuál era el nieto
preferido de Víctor Hugo.

Herr Müller se ha puesto a gritar,
porque no sabes el día
¡exacto¿ en que murió Bismark.

Tu amigo Mr. Smith,
inglés o yanqui, yo no lo sé,
se subleva cuando escribes shell.
¡Parece que ahorras una ele,
y que además pronuncias chel!

Bueno ¿y qué?
Cuando te toque a ti,
mándales decir cacarajícara
y que donde está el Aconcagua,
y que quién era Sucre,
y que en qué lugar de este planeta
murió Martí.

Un favor:
que te hablen siempre en español.

Burgueses

Nicolas Guillén

No me dan pena los burgueses vencidos.
Y cuando pienso que van a dar me pena,
aprieto bien los dientes, y cierro bien los ojos.

Pienso en mis largos días sin zapatos ni rosas,
pienso en mis largos días sin sombrero ni nubes,
pienso en mis largos días sin camisa ni sueños,
pienso en mis largos días con mi piel prohibida,
pienso en mis largos días Y

No pase, por favor, esto es un club.
La nómina está llena.
No hay pieza en el hotel.
El señor ha salido.

Se busca una muchacha.
Fraude en las elecciones.
Gran baile para ciegos.

Cayó el premio mayor en Santa Clara.
Tómbola para huérfanos.
El caballero está en París.
La señora marquesa no recibe.
En fin Y

Que todo lo recuerdo y como todo lo recuerdo,
¿qué carajo me pide usted que haga?
Además, pregúnteles,
estoy seguro de que también
recuerdan ellos.