


Es noche de martes, decido ver ésta anciana cinta que cuenta 76 años de edad, lo mejor que puedo me adapto a la situación del cine mudo, sin colores y con los efectos especiales de la época, me ubico frente a mi PC y pongo a correr la película.
La trama más que conocida para un amante de Drácula y aficionado a los vampiros lentamente me envuelve y me sumerge en ella, los detalles de las cámaras, las sombras, la música, los efectos brillan cada vez con mas fuerza, conforme se acerca el final la trama se despega de la novela de Stoker, y Nina sacrifica su vida para detener al monstruo hambriento.
Vuelvo al mundo de colores, saturado de efectos visuales y auditivos, enamorado de esta joya cinematográfica, me atrevo a asegurar que en su momento produjo varias pesadillas y lamento que muchos contemporáneos no serán capaces de disfrutarla porque no les cabe en la cabeza una película muda.